Cuando decimos “control de gestión” suena como algo muy complejo y elaborado, cosas que sólo los eruditos o los expertos pueden realizar. Pero realmente es una tarea simple: significa que debemos asegurarnos de que todos los trámites que se realizan en la administración municipal se concluyan.
El asunto empieza a complicarse cuando observamos el enorme volumen de gestiones que se efectúan a diario en las oficinas gubernamentales y el número de servidores públicos que intervienen para que se pueda dar atención a un solo asunto. Es precisamente en esta cadena de colaboración en donde las cosas se van deteniendo y en ocasiones se olvidan.
Es frecuente padecer el “venga mañana”, “preséntese la próxima semana”, “no me han devuelto su expediente”, “está para firma”, “ya se dieron indicaciones a...”, “se agoto el presupuesto”, y muchas frases más como éstas, con las que se trata simplemente de eludir a quien legítimamente demanda una respuesta.
Existen manuales de organización y de procedimientos que establecen las “reglas del juego”, es decir cómo se debe dar una respuesta oportuna a cada asunto, pero es necesario que se adopten y que se adapten estos manuales para cada municipio y que el personal los conozca, los maneje y los domine. En resumen, los manuales de control de gestión establecen la forma de comunicarse entre las dependencias y entre los empleados municipales para que haya un seguimiento permanente del asunto, para que sepamos quién lo tiene y desde cuándo; nos dicen también cómo determinar el tiempo probable de respuesta. Desde luego que se requiere elaborar reportes de atención, conocer las razones de los casos no atendidos y tomar decisiones para corregir las fallas, responsabilidad que recae en toda la línea de jerarquías que integra el gobierno local.
Lastimosamente, sólo en algunos casos se ejecutan rigurosamente los procedimientos. Muchas administraciones municipales, todavía en estos tiempos, realizan sus tareas por el método de “usos y costumbres”, y eso es lo que debemos cambiar.
Las respuestas no necesariamente deben ser positivas, en muchos casos se puede negar justificadamente lo solicitado, pero lo que no puede suceder es que no haya respuesta o que ésta se dé después de mucho tiempo.
Me atrevería a decir que por la certeza en su atención es como la población califica la calidad y capacidad del gobierno municipal.
No hay comentarios:
Publicar un comentario