lunes, 1 de septiembre de 2014



Unidad política
Hace algunos días, un buen amigo, Lobsang Oliveros, publicó en su muro de Facebook un texto que me pareció muy ilustrativo y está directamente relacionado con el tema que traté en mi colaboración anterior, por eso me permito comentarlo en esta ocasión.
Sentencia el artículo al que me refiero: “Cuando no hay compatibilidad moral o ideológica en política, la unidad se convierte en utopía […] no se puede llevar a buen puerto un proyecto social cuando no existe en el fondo […] la integración de un proyecto social lleva implícito una serie de responsabilidades, de entre ellas el respeto a la inteligencia de los demás […] una propuesta sin plataforma solo queda en propuesta […] la aspiración personal es fundamental, pero esta aspiración no debe ser absolutista debe de impulsar al entorno.”
El texto invoca varios conceptos más,  todos relacionados con el mismo tema, y yo digo que con la razón de ser de la política: el poder para impulsar el desarrollo social. Tanto para alcanzar el poder como para impulsar los proyectos sociales es necesaria la unidad y ésta se construye sólo cuando se logra que las voluntades coincidan y para ello se deben cumplir varios requisitos más, uno de estos, quizá el más valioso y también el más difícil, el de obtener la confianza.
Así las cosas, creo que es muy útil y conveniente la labor social que realizan quienes aspiran a algún cargo de elección popular, ya sea a través de las asociaciones civiles o de los puestos públicos que ostentan actualmente. Sin embargo, no hay tantas posiciones políticas como aspirantes, por lo que finalmente habrá muchos inconformes en el momento de las decisiones y la ansiada unidad brillara por su ausencia, sobre todo si solamente existe la aspiración personal.
¿Cómo podríamos superar este enorme desafío? Abriendo las cartas, es decir, presentando las plataformas de cada uno de los proyectos políticos o construyendo esas plataformas si acaso no existen, con la finalidad de integrar proyectos que logren incorporar o representar las pretensiones de la mayoría de los actores y le proporcionen sustento real a la aspiración política, logrando así trascender más allá de la ambición personal.
Quizá el planteamiento parezca utópico o inalcanzable, pero  es urgente  que maduremos políticamente y dignifiquemos a la política, ¿no creen?

2 comentarios:

  1. Muy acertado mi estimado Sergio. En muchisimos casos no solo perderan la unidad, sino hasta la compostura. Saludos!!!

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