2006 Encinas, 2012 Monreal
En los partidos llamados de
izquierda en nuestro país, como en todos los partidos políticos, hay gente
valiosa, preparada, con trayectorias públicas importantes, que podría ser
sustento y guía de sus organizaciones políticas, pero que lamentablemente
(algunos) han sido deslumbrados por el personaje mesiánico que resulta ser
Andrés Manuel.
Todos recordamos el bloqueo de Paseo
de la Reforma, en el D.F. en 2006, cuando AMLO perdió la elección. Se esperaba
una actitud diferente, más clara y firme por parte del Jefe de Gobierno, que en
aquel entonces era Alejandro Encinas, una figura que había crecido
considerablemente dentro del PRD y gozaba de prestigio político. Sin embargo,
decidió dilapidar todo su capital profesional para servir (tal vez de manera
servil) al tristemente célebre ex candidato a la presidencia de su partido. Y
¿quién es ahora Alejandro Encinas?
En la historia reciente, quizá el
presente todavía, ese penoso papel le ha tocado al cada vez más extraviado
Ricardo Monreal, llegando al extremo de intentar fabricar pruebas de sus dichos
de forma vergonzante y mostrando una ignorancia total de las leyes que él
mismo, antes como diputado y ahora como senador (y en unos días otra vez como
diputado), debería conocer a la perfección.
Pero lo que ha sido toda una
revelación histriónica, es la presencia de Monreal ante cámaras y micrófonos de
los medios de comunicación. Su serenidad aparente encubre un cinismo de grado
superlativo. A sabiendas de que miente vil y descaradamente, de que las pruebas
que dice poseer son fabricadas y que la “guerra” que pretenden, “es una guerra
perdida”, insiste una y otra vez, dilapidando también su cada vez más escaso
capital político. La pregunta, “¿y todo para qué?” (sin proponérmelo ya he
citado dos temas musicales, uno de la banda Bacilos y el otro de Intocable).
Verdaderamente resulta asombroso
cómo dos políticos de la talla de Encinas y Monreal se prestaron, cada cual en
su tiempo, para servir de esta forma a López Obrador. ¿Cuál es el proyecto?, ¿adónde
quieren llegar? Con su actuar se descalifican a sí mismos para contender en el
futuro, ¿por la Presidencia de la República? Y si están pensando en hacer
nuevamente candidato al ex candidato
AMLO, creo que ya perdieron la
razón.
En fin, cada quien tiene derecho
a decidir el camino que cree más conveniente, pero el camino que ha
seleccionado la izquierda los aleja cada vez
más de lograr su objetivo. Baste observar todos los “movimientos
sociales” que han sido y siguen siendo fabricados.
Las elecciones en México tienen
sus reglas, podrán no estar de acuerdo todos, y entonces será necesario
promover su reforma. Mientras tanto quién participa en el proceso electoral, las asume y las reconoce tal cual son, por
el solo hecho de participar.
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